Economía y fiscalidad: qué proponen los partidos
Por el equipo de Test Electoral · Actualizado el 15 de octubre de 2026
La economía española, en cifras
La economía española creció un 2,6 % en 2025, según la revisión del INE de septiembre de 2026, muy por encima de la media de la zona euro. Las cuentas públicas también han mejorado: el año se cerró con un déficit del 2,4 % del PIB, el más bajo desde 2007, y una deuda pública del 100,7 %, la menor desde 2019, aunque todavía muy por encima del 60 % que las reglas europeas fijan como referencia.
La presión fiscal, lo que se recauda en impuestos en relación con el PIB, fue del 37,8 % en 2025 según la Comisión Europea: por debajo de la media de la zona euro (40,3 %), pero tras una de las mayores subidas de la UE en la última década. Mientras tanto, siguen en vigor los Presupuestos Generales del Estado de 2023, prorrogados año tras año porque el Gobierno no ha reunido una mayoría en el Congreso para aprobar otros nuevos.
Qué ha cambiado en los impuestos
Desde 2022 se han creado o reformado varios impuestos dirigidos a grandes patrimonios y empresas. El Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas grava los patrimonios de más de 3 millones de euros; nació como temporal y se ha prorrogado. Bancos y grandes energéticas pagaron en 2023 y 2024 un gravamen temporal sobre sus ingresos: el de la banca se sustituyó en 2025 por un impuesto permanente sobre el margen de intereses y comisiones, y el de las energéticas decayó porque el Congreso no aprobó su prórroga. Además, desde 2024 los grandes grupos multinacionales deben pagar un mínimo efectivo del 15 % sobre sus beneficios, como se acordó en la OCDE y la UE.
En sentido contrario, el impuesto de sociedades de las pequeñas empresas baja poco a poco entre 2025 y 2028, y los autónomos cotizan desde 2023 según sus ingresos reales. Además, cada comunidad autónoma usa su margen en el IRPF, Patrimonio y Sucesiones, de modo que una misma persona puede pagar cantidades muy distintas según dónde viva.
Dónde se separan los partidos
La gran divisoria es cuánto debe intervenir el Estado en la economía. Los partidos a la izquierda del PSOE, como Frente Amplio, Podemos o IU, y los nacionalistas de izquierda, como ERC, EH Bildu o el BNG, defienden subir el IRPF a las rentas altas, mantener el impuesto a las grandes fortunas, gravar los beneficios extraordinarios de las energéticas y crear una banca pública. El PSOE comparte la mayoría de esas medidas fiscales, pero es más prudente con la banca pública y con la intervención directa del Estado.
PP y VOX proponen bajar impuestos, sobre todo el IRPF, Sucesiones y Patrimonio, y contener el gasto para reducir el déficit y la deuda; VOX va más lejos y defiende reducir el Estado al mínimo y un tipo único de IRPF. Junts, el PNV y Coalición Canaria también son partidarios de bajar impuestos, sobre todo a pymes y autónomos, y Junts y el PNV rechazan el impuesto a las energéticas. En los extremos, partidos minoritarios como el PCTE plantean superar el capitalismo, mientras que el Partido Libertario defiende un Estado mínimo.
A continuación tienes, propuesta a propuesta, qué partidos están a favor y en contra según su programa e ideario público. Si quieres saber con cuáles coincides tú, haz el test.
Las propuestas, partido a partido
Estas son las 23 propuestas del test sobre este tema y la postura de cada uno de los 39 partidos analizados, según su programa e ideario público.
En negrita, los partidos que la defienden o la rechazan con más claridad.
Hay que bajar los impuestos de forma general, aunque eso implique reducir gasto público.
Contexto: La presión fiscal (lo que se recauda en impuestos en relación con el PIB) fue del 37,8 % en 2025 según la Comisión Europea: menos que la media de la zona euro (40,3 %), aunque España es uno de los países donde más ha subido en la última década. El debate es si bajar impuestos impulsa la economía o pone en riesgo los servicios públicos.
Debe mantenerse o reforzarse el impuesto a las grandes fortunas.
Contexto: Impuestos anuales sobre patrimonios muy elevados: el de Patrimonio (lo gestionan las comunidades y algunas lo bonifican casi del todo) y el estatal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, que se aplica a partir de 3 millones de euros.
El Estado debe tener un papel fuerte en la economía (empresas públicas, regulación, intervención).
Contexto: El Estado ya participa en la economía con empresas públicas como Correos, Renfe o Navantia, con participaciones en grandes compañías (por ejemplo, el 10 % de Telefónica) y con organismos reguladores como la CNMC. La pregunta es si debe intervenir más o menos de lo que lo hace hoy.
Hay que bajar los impuestos a los autónomos y a las pymes.
Contexto: Las empresas pequeñas ya pagan en el impuesto de sociedades tipos más bajos que el general del 25 %, y desde 2025 esos tipos bajan poco a poco hasta 2028. Los autónomos tributan en el IRPF y, desde 2023, cotizan a la Seguridad Social según sus ingresos reales.
Prefiero un modelo con menos Estado, más mercado libre y más responsabilidad individual.
Contexto: Es una pregunta sobre el modelo general: cuánto deben pesar el Estado (impuestos, servicios públicos y regulación) y el mercado. En un extremo está el liberalismo económico, que prefiere un Estado pequeño; en el otro, las corrientes que defienden un Estado amplio que garantice servicios y redistribuya la renta.
Hay que reducir el Estado al mínimo imprescindible: menos impuestos, menos regulación y máxima libertad económica.
Contexto: Es la postura del liberalismo económico más radical y del libertarismo: limitar el Estado a funciones básicas como la justicia, la seguridad o la defensa, con impuestos y regulación mínimos. Va más allá de bajar un impuesto concreto.
Los sectores estratégicos (energía, banca, grandes infraestructuras) deben estar en manos privadas.
Contexto: Hoy la mayor parte de la energía, la banca y las infraestructuras está en manos privadas, pero el Estado conserva participaciones: el 51 % de Aena, el 20 % de Redeia (Red Eléctrica), el 10 % de Telefónica y cerca del 18 % de CaixaBank, heredado del rescate de Bankia.
El sistema capitalista debería superarse y avanzar hacia un modelo socialista o comunista.
Contexto: Es la tesis de los partidos comunistas y de parte de la izquierda: sustituir la economía de mercado por un modelo en el que los grandes medios de producción sean de propiedad colectiva o pública. La Constitución reconoce la libertad de empresa «en el marco de la economía de mercado» (artículo 38).
Hay que eliminar o reducir drásticamente el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
Contexto: Lo paga quien recibe una herencia o una donación. Lo regula cada comunidad autónoma, por eso varía mucho: en algunas está bonificado casi al 100 % entre familiares directos.
Hay que subir el IRPF a las rentas más altas para financiar más gasto social.
Contexto: El IRPF es progresivo: el porcentaje sube con los ingresos. En el tramo más alto (a partir de 300.000 euros al año) se suma un 24,5 % estatal al tipo que fija cada comunidad, por lo que el tipo máximo va de alrededor del 45 % a más del 50 % según dónde se viva.
Debe implantarse una Renta Básica Universal (un pago incondicional a toda la población).
Contexto: Una renta básica universal se pagaría a todas las personas, sin requisitos. Es distinta del Ingreso Mínimo Vital, que existe desde 2020 y solo cobran los hogares con pocos ingresos: en junio de 2026 llegaba a unos 860.000 hogares.
Hay que aplicar un tipo único de IRPF (flat tax) igual para todas las rentas.
Contexto: Hoy el IRPF tiene varios tramos y el porcentaje sube con la renta. Un tipo único aplicaría el mismo porcentaje a todos los ingresos, normalmente con una cantidad mínima exenta. Lo aplican países como Estonia o Hungría.
Hay que crear un impuesto a las transacciones financieras (tasa Tobin).
Contexto: Un pequeño impuesto sobre la compraventa de productos financieros. España aplica desde 2021 uno del 0,2 % a la compra de acciones de grandes empresas españolas; la propuesta sería ampliarlo.
Hay que subir los impuestos a quien más contamina (CO2, grandes emisores).
Contexto: La industria y las eléctricas ya pagan por sus emisiones a través del mercado europeo de derechos de CO2, y la UE ampliará ese sistema a los combustibles de la calefacción y del transporte por carretera a partir de 2028. El debate es si endurecer más esos impuestos y cómo compensar a hogares y empresas afectados.
Debería crearse una banca pública estatal.
Contexto: El Estado tiene el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que financia a empresas sobre todo a través de otros bancos, y conserva cerca del 18 % de CaixaBank, heredado del rescate de Bankia. Una banca pública ofrecería directamente cuentas, préstamos e hipotecas a particulares y empresas.
La propiedad privada de los grandes medios de producción debe respetarse.
Contexto: La Constitución reconoce la propiedad privada (artículo 33) y la libertad de empresa (artículo 38), pero también permite expropiar por utilidad pública o interés social con indemnización y reservar al sector público recursos o servicios esenciales (artículo 128).
El gran capital y las multinacionales son tan enemigos de la nación como el marxismo.
Contexto: Es una idea propia del nacionalsindicalismo (la corriente de Falange) y de otros movimientos nacionalistas que se presentan como contrarios a la vez al capitalismo liberal y al marxismo. La afirmación mide esa visión, no una medida concreta.
El socialismo solo llegará por la vía revolucionaria, no por las elecciones.
Contexto: Es un debate dentro de la izquierda comunista: algunos partidos creen que el cambio de sistema solo llegará mediante una ruptura revolucionaria, y otros apuestan por la vía electoral e institucional.
Hay que privatizar empresas y servicios públicos para que los gestione el sector privado.
Contexto: Entre los años ochenta y los dos mil, España privatizó grandes empresas públicas como Telefónica, Repsol, Endesa o Argentaria. Hoy el debate se centra sobre todo en servicios como la sanidad, la educación o el agua, y en si la gestión privada ahorra dinero o empeora el servicio.
Mi prioridad es mi territorio concreto, por encima de las ideologías de izquierda y derecha.
Contexto: Es la seña de identidad de los partidos regionalistas y de la llamada España Vaciada, como Teruel Existe o el PRC: anteponen los intereses de su provincia o comunidad al eje izquierda-derecha y suelen negociar su apoyo a cambio de inversiones.
Hay que priorizar la reducción del déficit y de la deuda pública, aunque eso exija recortar gasto.
Contexto: La deuda pública cerró 2025 en el 100,7 % del PIB y el déficit en el 2,4 %, el más bajo desde 2007. Las reglas fiscales europeas obligan a seguir reduciéndolos poco a poco; el debate es a qué ritmo y si hacerlo recortando gasto o aumentando ingresos.
Hay que bajar el impuesto de sociedades (el que pagan las empresas por sus beneficios).
Contexto: El tipo general es del 25 % sobre el beneficio; las empresas pequeñas pagan menos y sus tipos bajan poco a poco hasta 2028. Desde 2024, además, los grandes grupos multinacionales deben pagar un mínimo efectivo del 15 %, según lo acordado en la OCDE y la UE.
Las grandes energéticas deben pagar un impuesto especial sobre sus beneficios extraordinarios.
Contexto: Gravamen temporal del 1,2 % sobre la facturación de las grandes energéticas, aprobado en 2022 para gravar sus beneficios extraordinarios y aplicado en 2023 y 2024. En 2025 el Congreso no aprobó prorrogarlo.
Fuentes
- INE: Contabilidad Nacional Anual de España, revisión de 2025 (septiembre de 2026)
- Banco de España: la deuda de las Administraciones Públicas cerró 2025 en el 100,7 % del PIB
- Infobae: España cerró 2025 con un déficit del 2,4 %, el menor en 18 años (datos de Eurostat)
- El Independiente: la Comisión Europea sitúa la presión fiscal de España en el 37,8 % del PIB en 2025
- Ministerio de Hacienda: Presupuestos Generales del Estado prorrogados
- Ley 7/2024, de 20 de diciembre: impuesto complementario mínimo y impuesto sobre el margen de intereses y comisiones (BOE)
- Agencia Tributaria: tipos de gravamen del Impuesto sobre Sociedades 2025
- La Moncloa: el Ingreso Mínimo Vital llega a 860.458 hogares (junio de 2026)